lunes, 16 de octubre de 2017

LA CORRUPCIÓN, ELEMENTO QUE ESTA ACABANDO CON LA SOCIEDAD ACTUAL

Siglo XXI, un siglo en donde las leyes y normativas cada día cambian con más frecuencia en aras de lograr y garantizar un marco eficaz en donde los implicados tengan derechos y deberes con la finalidad de obtener un tratamiento justo y equitativo para todos como ciudadanos, en busca de construir una sociedad nueva, libre de prejuicios y en la cual todos podamos participar.

La integridad de muchas corporaciones, empresas y hasta de nuestro dirigentes actuales es un factor fundamental para la vitalidad y estabilidad para nuestro futuro, los grandes dirigentes y personal que se encuentran en los altos mandos de nuestro país son los encargados tramitar y aprobar directrices que pueden afectar nuestro intereses y primar las de un grupo con poder lo cual conlleva a que estos factores pierdan todo nivel de importancia y se cree en nuestro alrededor grupos enmarcados en la corrupción que quieren acabar con los derechos que cada uno de nosotros tenemos.


En nuestra actualidad cada día que pasa, nos podemos dar cuenta de los miles de escándalos y desfalcos corporativos, carteles y los grandes niveles a los que ha llegado la corrupción en nuestro país, niveles a los cuales tenemos que enfrentarnos como usuarios, como ciudadanos y como personas del común que buscan con gran esfuerzo la realización de los sueños de cada uno de nosotros y que están siendo vulnerados por este tipo de comportamientos.

“Si consultamos un diccionario o una página web nos encontramos con dos términos muy parecidos al buscar la palabra ética: ethos, disposiciones morales, y ethos que proviene de costumbres. Parece, a primera vista, que el primero alude a los valores con respecto a los cuales el segundo plasma las costumbres”.[1]

Y es ahí principalmente donde todo comienza, en las costumbres, en los valores que son inculcados en nuestra cuna, en nuestras casas y que con el pasar de los años debemos ir afianzando en cada segundo de nuestras vidas para lograr ser grandes personas que no causan daño a nuestra sociedad y poder así evitar los altos niveles de corrupción entre los cuales nos encontramos inmersos.

Vale la pena preguntarnos en que momento de nuestra historia perdimos el rumbo, perdimos ese saber ético que nos permitía actuar en un nivel de coherencia en nuestra sociedad, sin afectar los ilusiones de los demás como ser social para alcanzar el bien en nuestras relaciones humanas y es que desde el punto de vista profesional podemos observar como manipulamos y creamos políticas y estrategias que buscan satisfacer nuestras propias necesidades y gustos.

Aunque muchos hemos perdido el concepto de ética en nuestras labores diarias, en nuestras relaciones y hasta en nuestras familias, debemos reinventar la forma de traer de vuelta, de aplicarla diariamente en cada uno de nuestras acciones y de generar confianza y valor en nuestra sociedad, de crear una nueva forma de ver el mundo enmarcado en principios arraigados por nuestros ancestros para crear un mundo mejor, para crear y dejar atrás esa historia llena de corrupción y mercado ilegal en donde solo los de gran poder pueden ganar y salir victoriosos sin importar todo aquello que se deba causar con la finalidad de lograr un objetivo propio que solo beneficie a un grupo en común.

En síntesis, hablar de ética y corrupción en nuestra actual sociedad y en el momento histórico donde nos encontramos debería ser una necesidad, recordar ese valor tan básico pero de vital importancia para cada uno de nosotros, debe ser un imperativo existencial debido a la crisis en la que nos encontramos, la que enfrentamos como profesionales, como comunidad, como sociedad, y gracias al desarrollo incontrolado de la tecnología y a la deformación de la noción del progreso (Pasar por encima de cualquier persona sin importar las consecuencias) no tenemos en cuenta el daño que se puede ocasionar a los demás, pero sobre todo la confusión malintencionada muchas veces de la cuestión de los fines y los medios por lograr todo aquello que queremos sin importar las consecuencias que puedan traer los hechos corruptivos que cada día vemos en la sociedad.




[1] Tomado de Red Athenea Digital. Retrieved from http://www.ebrary.com