sábado, 9 de diciembre de 2017

Posibles Soluciones a la Corrupción.

En el siguiente vídeo argumento desde mi punto de vista cuales podrían ser algunas de las posibles soluciones acerca del tema de la corrupción que se esta presentando en nuestro país y de todo aquello en lo que nos encontramos inmersos.



Cordialmente

Julian David Ocampo Maya.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Corrupción, Elemento Actual De La Sociedad. Caso Odebrecht.

LA CORRUPCIÓN, ELEMENTO ACTUAL DE LA SOCIEDAD, CASO ODEBRECHT.

Siglo XXI, un siglo en donde las leyes y normativas cada día cambian con más frecuencia en aras de lograr y garantizar un marco eficaz en donde los implicados tengan derechos y deberes con la finalidad de obtener un tratamiento justo y equitativo para todos como ciudadanos, en busca de construir una sociedad nueva, libre de prejuicios y en la cual todos podamos participar.

Los gobiernos de América Latina, especialmente el gobierno Colombiano invierten esfuerzos importantes para evitar la ocurrencia de actos corruptos. Sin embargo, por lo general no se han hecho evaluaciones de los resultados y efectos de estas políticas y, por tanto, no existen criterios para saber si se está avanzando en la dirección correcta.

La corrupción es un acto que viola reglas de comportamiento, que perjudica los recursos públicos y el interés general y que produce una ganancia privada, la cual puede ser de diversos tipos: monetaria, de posición, política, de información privilegiada, entre otras.

En Colombia donde la desigualdad social y la debilidad de las instituciones, junto con la existencia de una cultura política que favorece la desconfianza en los demás y en las instituciones públicas, el clientelismo y el irrespeto de las normas formales conducen en conjunto a incentivar comportamientos corruptos y de búsqueda del beneficio privado por encima del interés general.

Es así como observamos el caso específico de ODEBRECHT, que acabo con el destape del escándalo de corrupción más grande en nuestro país, donde una constructora de origen brasilero había pagado más de 4,6 millones de dólares     en coimas a funcionarios públicos a cambio de grandes contratos para ejecutar en el territorio Colombiano.

Empecemos por su presidente, el cual fue condenando a más de 19 años de prisión por temas de corrupción fue el detonante para iniciar con las investigaciones en nuestro país, para verificar si algún funcionario estaría implicado en el escándalo que apenas iniciaba. Con el transcurso de los días y el avance en las investigaciones se descubrió que la firma constructora había pagado 84 mil millones de dólares para obtener el contrato de la ruta del sol en la fase 2 a través de intervención de funcionarios y ex funcionarios públicos, los cuales se habían encargado de adjudicar este tipo de proyectos a la firma brasilera.

Y es que toda la red creada para la consecución de estos contratos deja ver claramente la astucia y malicia para lo cual fue creada dicha red corrupta, entre los cuales se encuentran implicados los altos mandos y los distinguidos padres de la patria, los senadores Bernardo Miguel Elías, Mussa Besaile, Antonio Guerra de la Espriella y el exsenador Plinio Olano Becerra, cuyos nombres salieron a relucir durante la investigación.

El fenómeno de la corrupción es un flagelo que está presente en todos los países afectando la estabilidad de sus sistemas políticos y de sus instituciones, lesionando sus economías y la moral de sus sociedades, haciéndose cada vez más necesario, contar con análisis que permitan un mejor entendimiento del fenómeno para formular estrategias integrales enfocadas a su erradicación.

El fenómeno de la corrupción se halla inmerso en las diferentes funciones estatales. La planeación, el presupuesto, la gestión de recursos humanos, la administración de recursos físicos y el control fiscal, son entre otras áreas de gestión en donde resulta evidente la desnaturalización de la función pública por este fenómeno. Sin embargo, es en la contratación estatal donde resulta más evidente la ingerencia de estas prácticas, ya que a través de la misma se ejecutan los recursos públicos destinados a los diferentes cometidos del Estado.

Hoy en día los diferentes métodos para poder realizar estos desfalcos a las cuentas del erario publico van desde los sobornos como en este caso específico, pasando por la celebración de contratos con empresas fantasmas, la selección del personal contratista equivocado o que no cuenta con la experiencia necesaria, cobrando altos precios a lo que no corresponde, renegociaciones de los contratos en marcha con el objetivo de obtener mayores ganancias y finalmente facturando bienes o servicios que nunca son recibidos.

En síntesis la corrupción en la contratación pública de nuestro país, ocasiona una serie de consecuencias que generan altos y graves costos con multiples repercusiones no sólo de carácter económico, sino político y social, debido a las diversas formas en que este fenómeno se puede manifestar.

En efecto, las secuelas negativas de la corrupción distorsionan la economía, dejando por fuera la obtención de beneficios que ayuden a las comunidades o un grupo especial a lograr u obtener cierto objetivo u oportunidad que ayude a le mejoría de los niveles de vida y mejoramiento de la sociedad. De esta forma, se reduce la inversión, y debido a la ineficiencia que se refleja en la baja productividad de la misma, generando sobrecostos que las empresas son incapaces de cubrir, como resultado de las acciones intermediarias de los agentes y del pago de sobornos, llevando esto, finalmente, a un desestimulo generalizado tanto en la inversión doméstica y extranjera como en la aplicación de nuevas ideas e innovaciones tecnológicas y, por lo tanto, disminuyendo el crecimiento económico


Finalmente, como colombianos sabemos que existen unas debilidades institucionales importantes relacionadas con los controles que se tiene o se implementan entre las diferentes ramas del Estado, incluyendo el fortalecimiento de la rama judicial y el desarrollo de un servicio civil profesional, y es precisamente es ahí donde se debería concentrar la mayoría de esfuerzos, para lograr cambiar los altos índices de corrupción entre los cuales nos encontramos inmersos.

lunes, 16 de octubre de 2017

LA CORRUPCIÓN, ELEMENTO QUE ESTA ACABANDO CON LA SOCIEDAD ACTUAL

Siglo XXI, un siglo en donde las leyes y normativas cada día cambian con más frecuencia en aras de lograr y garantizar un marco eficaz en donde los implicados tengan derechos y deberes con la finalidad de obtener un tratamiento justo y equitativo para todos como ciudadanos, en busca de construir una sociedad nueva, libre de prejuicios y en la cual todos podamos participar.

La integridad de muchas corporaciones, empresas y hasta de nuestro dirigentes actuales es un factor fundamental para la vitalidad y estabilidad para nuestro futuro, los grandes dirigentes y personal que se encuentran en los altos mandos de nuestro país son los encargados tramitar y aprobar directrices que pueden afectar nuestro intereses y primar las de un grupo con poder lo cual conlleva a que estos factores pierdan todo nivel de importancia y se cree en nuestro alrededor grupos enmarcados en la corrupción que quieren acabar con los derechos que cada uno de nosotros tenemos.


En nuestra actualidad cada día que pasa, nos podemos dar cuenta de los miles de escándalos y desfalcos corporativos, carteles y los grandes niveles a los que ha llegado la corrupción en nuestro país, niveles a los cuales tenemos que enfrentarnos como usuarios, como ciudadanos y como personas del común que buscan con gran esfuerzo la realización de los sueños de cada uno de nosotros y que están siendo vulnerados por este tipo de comportamientos.

“Si consultamos un diccionario o una página web nos encontramos con dos términos muy parecidos al buscar la palabra ética: ethos, disposiciones morales, y ethos que proviene de costumbres. Parece, a primera vista, que el primero alude a los valores con respecto a los cuales el segundo plasma las costumbres”.[1]

Y es ahí principalmente donde todo comienza, en las costumbres, en los valores que son inculcados en nuestra cuna, en nuestras casas y que con el pasar de los años debemos ir afianzando en cada segundo de nuestras vidas para lograr ser grandes personas que no causan daño a nuestra sociedad y poder así evitar los altos niveles de corrupción entre los cuales nos encontramos inmersos.

Vale la pena preguntarnos en que momento de nuestra historia perdimos el rumbo, perdimos ese saber ético que nos permitía actuar en un nivel de coherencia en nuestra sociedad, sin afectar los ilusiones de los demás como ser social para alcanzar el bien en nuestras relaciones humanas y es que desde el punto de vista profesional podemos observar como manipulamos y creamos políticas y estrategias que buscan satisfacer nuestras propias necesidades y gustos.

Aunque muchos hemos perdido el concepto de ética en nuestras labores diarias, en nuestras relaciones y hasta en nuestras familias, debemos reinventar la forma de traer de vuelta, de aplicarla diariamente en cada uno de nuestras acciones y de generar confianza y valor en nuestra sociedad, de crear una nueva forma de ver el mundo enmarcado en principios arraigados por nuestros ancestros para crear un mundo mejor, para crear y dejar atrás esa historia llena de corrupción y mercado ilegal en donde solo los de gran poder pueden ganar y salir victoriosos sin importar todo aquello que se deba causar con la finalidad de lograr un objetivo propio que solo beneficie a un grupo en común.

En síntesis, hablar de ética y corrupción en nuestra actual sociedad y en el momento histórico donde nos encontramos debería ser una necesidad, recordar ese valor tan básico pero de vital importancia para cada uno de nosotros, debe ser un imperativo existencial debido a la crisis en la que nos encontramos, la que enfrentamos como profesionales, como comunidad, como sociedad, y gracias al desarrollo incontrolado de la tecnología y a la deformación de la noción del progreso (Pasar por encima de cualquier persona sin importar las consecuencias) no tenemos en cuenta el daño que se puede ocasionar a los demás, pero sobre todo la confusión malintencionada muchas veces de la cuestión de los fines y los medios por lograr todo aquello que queremos sin importar las consecuencias que puedan traer los hechos corruptivos que cada día vemos en la sociedad.




[1] Tomado de Red Athenea Digital. Retrieved from http://www.ebrary.com